UN TORO DE ENSUEÑO DE PUERTO DE SANLORENZO
E-mailSaltó 'Pompito' al ruedo. Negro, de portentosas hechuras, cuesta abajo, 536 kilos en la tablilla y una tonelada de bravura en sus entrañas. Muy pronto cantó su condición en el capote de un Cid atemperado de principio y crecido después en un quite entero por el pitón derecho que desembocó en achenelada media verónica. Tan claro era el toro en su tranco que incluso se quiso gustar El Boni con los palos con mejores resultados en la preparación de los pares. El Cid se puso pronto de lejos en los medios ofreciendo la izquierda al galope tendido y rendido del toro. El último de la tanda y el de pecho pusieron guinda al alza a la intención.
Siguió Cid sobre la izquierda otrora de oro con amplio vuelo y muy abierto pero largo y ligado. También ligero. La plaza que ha sido tan suya se entregaba a medias, y no como 'Pompito', que iba rendido en los vuelos con el motor de la buena casta. Todavía era mejor por la mano derecha, como ya lo había demostrado en el capote. Y ahí El Cid se desmayó en una serie en la que el toro de Puerto de San Lorenzo se los pegaba solo. La cima fue esta de la obra y Las Ventas así lo reconoció con un rugido. Pero el matador de Salteras siguió de distinto modo más despatarrado. Todo no acabada de coger la altura, ni de ser un todo, de 'Pompito', pero hubiera valido para una oreja que siempre cubre el expediente. La espada sin embargo volvió al fracaso en un pinchazo y en un bajonazo. Si hubiera justicia en esta plaza, a 'Pompito' se le habría pedido al menos la vuelta al ruedo en el arrastre.
Foto:Begoña Rivas
| < Prev | Próximo > |
|---|









