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CRÓNICAS ´09

ZARAGOZA, FERIA DEL PILAR.
13 October 2009 19:12
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Crónicas 2009

ZARAGOZA, FERIA DEL PILAR.

 

Luis Francisco Esplá

Crónica de Barquerito: "Esplá se despide con torería pero sin pompa". La última corrida, en el mismo escenario donde tomó la alternativa en 1976. Festejo interminable. Una faena brillante de Ponce, naufragio de Perera con la espada

Zaragoza, 12 oct.2009 (COLPISA , Barquerito)

Zaragoza. 6ª del Pilar. Casi lleno. Primaveral. Cerrada la cubierta durante todo el festejo, que se dio con luz artificial.

Seis toros de Lorenzo Fraile. Todos, con el hierro de Puerto de San Lorenzo, salvo el tercero bis, que llevaba el de Ventana del Puerto. Corrida muy voluminosa y cuajada, muy en corte Atanasio. Fríos todos los toros. Se empleó el segundo. Mansearon cuarto y quinto. Frágil un áspero primero. Manejable el tercero. Sin fuelle y distraído el sexto.

Luis Francisco Esplá, de tabaco y oro, ovación tras aviso en los dos. Enrique Ponce, de carmesí y oro, oreja tras un aviso y silencio. Miguel Ángel Perera, de carmín y oro, silencio tras tres avisos y silencio tras un aviso.

LA última corrida de Esplá. En la misma plaza donde toreó en mayo de 1976 la primera. Zaragoza, donde toda incomodidad tenía en 1976 su asiento. Y ya no. Treinta y cuatro temporadas en el frente. Veinte de ellas, en primera línea. Una ovación de salida, que Esplá compartió con Ponce y Perera mientras, destocados, el uno a los otros y los otros al uno se señalaban con la montera. Otra ovación de despedida, que, liquidado un festejo de casi tres horas y siete avisos, fue bastante más sonora. Esplá tomó emocionado el portante pero salió de escena muy deprisa. Ni tomó el puñadito de arena que se besa ni se erigió a sí mismo una estatua ni siquiera se cortó la coleta. Le espera una breve temporada en América. Su hijo Alejando pretende emplazarlo para que en primavera le dé la alternativa. Lo que sea.

Esplá tuvo el gesto antiguo de brindar el primer toro a su cuadrilla: Teo Caballero, Javier Sánchez, Juan Rivera, Paco Senda, Domingo Navarro y su fiel mozo de espadas Tin Portes. No estaba el gran Aurelio García, convaleciente de la costalada de agosto en Almería. A cada uno de los seis abrazó Esplá cariñosa y sentidamente. El otro toro se lo brindó Esplá a su señora esposa, Mimí Tarruella, sentada en un tendido junto a familia y amigos. Cuando devolvió la montera, se echó a llorar. O esa impresión se tuvo.

Esplá toreó templadamente de capa en el saludo al primer toro del Puerto, friote pero empapado en el vuelo de lances despaciosos. Al cuarto también le pegó Esplá a gusto cinco lances de caro son. Nada sencillos, porque el toro, Garabito, inmensa mole de 615 kilos, era de cuello y quilla descomunales y tuvo de partida la desgana clásica del encaste Atanasio. El juego de brazos, tan bonito, se acabó resolviendo con un inoportuno desarme. A los dos les puso banderillas sin hacerse de rogar. Dos cuarteos, uno por cada mano, y un gracioso violín en el primer turno. En el segundo, un extraordinario primer par de poder a poder, un segundo al violín como un respiro y un tercero de ataque precipitado y sólo un palo clavado. El toro cortó, no dejó a Esplá reunirse, hizo hilo con él y Paco Senda tuvo que hacer un quite salvador.

El primero de los dos toros del adiós fue tan áspero como frágil. Agarrado a la barrera –homenaje a Luis Miguel Dominguín-, Esplá abrió con dos espléndidos muletazos librados por arriba pero sin escupir al toro. Los cosió a cuatro saliéndose a la raya. El del desdén que abrochó tanda, embraguetado, fue puro ritmo. No empujó el toro ya más. Estaba para pararse. Esplá remató una tanda con un circular cambiado convertido en salomónica solución. Pinchazo, media, tres descabellos.

En la faena del cuarto, algo desatendida porque los tres avisos a Perera en el tercero lo habían torcido todo, Esplá se atuvo a rigor. Manso el toro, que reculó, bramó y pecó de falta de fijeza. Pero Esplá lo trató amablemente. Dibujó despacito con la mano izquierda, firmó un cambio de mano y un farol muy propios, preparó la igualada con cuatro gracioso pases de costadillo del repertorio romántico y, en la suerte contraria, pinchó con más fe que acierto. Tres veces. Cuatro descabellos. Un aviso. Un palotazo de una banderilla en una ceja cuando movían al toro. Y fin. O casi. Pues, azares del destino, el sexto de corrida derribó con estruendo en la segunda vara y, cuando mayor era el barullo de animales y gentes, apareció a una mano el capote de Esplá y como por arte de magia apagó de un soplo el fuego. Un quite antológico.

El resto de corrida no fue una anécdota. Por la mano derecha, Ponce toreó con convincente suavidad y precisión algebraica a un toro de estilo atanasio que previamente había dejado domado con el capote de brega. A la faena, muy inteligente en todo y por todo, le faltó la guinda de una tanda de verdad ligada con la izquierda. Tuvo el broche de una notable estocada. Y la inevitable coda de una de esas vueltas al ruedo de las de ir pisando huevos. Casi cuatro minutos. Perera se atragantó con la espada, tal vez no oyera el primer aviso porque se solapó con la música de un pasodoble y, después de seis descorazonados ataques con la espada, tuvo que renunciar. Un baldón. Al toro que se le fue vivo lo templó Perera en faena de firmeza y temple. Cara cuando hubo que tirar a modo de un toro agarradísimo. Pero mal medida. Ponce brindó a Esplá la muerte del quinto, que fue de nones. Y Perera se empeñó con un sexto distraído y desganado casi tanto como con el sobrero. Pero menos tiempo. ¿La espada? "Tenemos un problema..."

VUELTA AL RUEDO A UN TORO DEL PUERTO EN SALAMANCA.

ImageSIRO VIVE UNA ALTERNATIVA DE GALA Y APOTEÓSICA CON CUATRO OREJAS.

Barquerito. Salamanca, 18 septiembre 2009. 

Sonrió la fortuna a un torero de la tierra, Juan Antonio Siro. No estaba ni anunciado en la feria. Le tenían prometida la alternativa hace dos o tres años. Estaba en una de esas listas de espera donde nadie te reclama. Pero la baja de El Cid le abrió un inesperado hueco y, en la penúltima corrida del abono, se improvisó una alternativa. De relumbrón. Con Perera y Cayetano. Toros de Puerto de San Lorenzo, que era ganadería favorita.
El destino es caprichoso. Entró de la noche a la mañana Siro en el censo de matadores. Estuvo a punto de no hacerlo, porque el toro de la alternativa lo cogió con el capote en un descuido o un desliz o un resbalón y le pegó una paliza monumental. Lo tuvo colgado de la chaquetilla.


Parecía que iba herido. Salió ileso. Varetazos por decenas, se supone. Lo refrescaron. Le quitaron la chaquetilla para que recobrara el aire. Y en chaleco volvió a la cara del toro. Más golpes del azar: Siro se llevó el lote de la hermosa corrida de Lorenzo Fraile. Un excelente y completo primero, con el hierro del Puerto, y un sexto, con el hierro de la Ventana, con más que torear pero igual de noble que el de la alternativa. Las dos orejas del uno y las dos del otro. No era un sueño. Magnánimo el palco a la hora de premiar. Siro estuvo como hay que estar en estos trances: a la altura de las circunstancias. Ilusionado, entregado, valiente, firme incluso en los momentos de vacilación. Con temple sostuvo Siro a pulso las embestidas de tranco serio del toro de la alternativa.


Puro corazón para aguantar al hilo del pitón las miradas del sexto. Las dos faenas tuvieron su ritmo, la gente las calentó con generosidad, las dos tuvieron buen remate con la espada y, además, en los dos turnos, se puso Siro con el capote y arriesgó. Así que, sin contar las dos joyas del Puerto, el protagonista fue el menos pensado. Se había barajado la posibilidad de dejar la corrida en mano a mano. ¿Y entonces? A Cayetano le superó el estilo difícil del quinto. Tiró la toalla. Perera se llevó los dos toros menos propicios.

 Fuente: Norte de Castilla.

SIRO IRRUMPE CON FUERZA. 

 Mónica Alaejos. Salamanca (España). 18/9/09.

Con cuatro orejas en el esportón, Juan Antonio Siro se ha convertido en el triunfador de la feria de Salamanca en la tarde en la que se doctoraba en tauromaquia. Dos buenos ejemplares de El Puerto de San Lorenzo le pusieron el triunfo en bandeja y el toricantano logró estar a la altura de las circunstancias. Dos estocadas de perfecta ejecución hicieron el resto, en ésta, última del abono a pie en Salamanca. Siro abrió plaza con “Gracioso” un toro de El Puerto bien hecho y que se empleó en el tercio de varas, después de que el joven diestro sufriese una cogida aparatosa pero sin consecuencias en el saludo capotero. El espada le ayudó a romper en el inicio de la faena y el toro respondió pidiendo distancia. Siro se la dio dejándole la muleta bien puesta y tirando de él aprovechando su recorrido y transmisión. Lo mató de una buena estocada y le cortó las dos orejas. El ejemplar del El Puerto fue premiado con la vuelta al ruedo. El que hizo sexto de otro toro de gran calidad, que humilló y se desplazó en las telas con mucho ritmo. El toricantano fue lo suficientemente capaz de darse cuenta y aprovechar ese son buscando la ligazón, tranquilo, limpio y meritorio. El toro se empleaba y el torero le cogió el pulso con ritmo y suave. De nuevo, la que puede ser una de las estocadas de la feria, le ayudó a conseguir el doble trofeo. Cuatro orejas para Siro.

 Fuente: mundotoro.com

CUATRO OREJAS Y VOLTERETÓN PARA EL SIRO EN SU ALTERNATIVA EN SALAMANCA.

Salamanca. Mario Juárez. 18/9/09.

Juan Antonio Siro ha aprovechado la oportunidad en su tierra y ha cortado cuatro orejas a un buen lote del Puerto de San Lorenzo en su alternativa improvisada por la baja de Manuel Jesús 'El Cid'. 

Y eso que Siro había comenzado con mal pie su alternativa en Salamanca, una vez que ha sufrido una fortísima voltereta al abrirse de capote. El salmantino salió a la plaza con muchas ganas, recibiendo a su oponente con varias largas cambiadas, en las que ya fue desarmado. Tras ello, vinieron varias verónicas rodilla en tierra y al intentarse incorporar, el del Puerto le cogió por la espalda, arrancándole la hombrera y la chaquetilla, en varios segundos en que le tuvo a su merced y que resultaron interminables.  

Tras la cogida, el toro se vino arriba, presentando una batalla emocionante, con clase y nobleza, frente a la que Siro puso ganas y entrega, destacando las primeras series por el pitón derecho. Después la faena bajó de regularidad aunque el toro mantuvo el nivel. Mató de una estocada caída y le premiaron con dos orejas y la vuelta la ruedo al toro del Puerto de San Lorenzo.

El sexto fue otro buen toro, con muchas ganas y mucho querer, algo periférico, noble, pronto y franco. Ha habido dos series muy buenas al natural, otra buena por el derecho en un trasteo a más rematado de gran estocada.


FICHA DE LA SÉPTIMA DE LA FERIA DE SALAMANCA
Salamanca. Viernes 18 de septiembre. Lleno.

Toros de El Puerto de San Lorenzo, bien presentados; el 1º número 56, de nombre Gracioso, premiado con la vuelta al ruedo protestada y el 6º, de buen juego, aplaudido en el arrastre.

Miguel Ángel Perera, saludos tras aviso y oreja que no paseó.
Cayetano, silencio tras aviso y pitos.
Juan Antonio Siro, que tomaba la alternativa, dos orejas y dos orejas.

Fuente: burladero.es

Ver galería de la corrida.

VUELTA AL RUEDO EN MADRID A TORO PROCEDENCIA DEL PUERTO.

En la corrida de toros celebrada el 23 de agosto de 2009 en la Plaza de Toros de Las Ventas, un bravo toro de la ganadería de Dña. María Cascón, procedencia Puerto de San Lorenzo, fue premiado con la vuelta al ruedo.

Un astado negro, "Buscón" de nombre, herrado con el número 34, de 598 kilos, que acometió con nobleza, temple y profundidad a los engaños, al que su lidiador Francisco Javier Corpas cortó una oreja. Buscón es hijo de la vaca Buscona, herrada con el hierro del Puerto de San Lorenzo, y así mismo, el padre es Carialegre, número 88, un semental criado en la finca del Puerto de la Calderilla y marcado con el hierro del Puerto.

El hierro de Dña.  María Cascón, al que pertecene el toro premiado, forma parte de las ganaderías aspirantes a la Unión de Criadores de Toros de Lidia, y fue creada en 1999 al amparo del artículo 5 bis b) de los Estatutos, con vacas y sementales de 'Puerto de San Lorenzo'.

Fuente: Unión de Criadores de Toros de Lidia, toroslidia.com

'CORRIDÓN' DEL PUERTO Y UNA FAENA 'MADE IN PONCE'

ImagePonce firma una faena 'marca de la casa' a un gran toro. Sánchez, por debajo de su lote y Tendero con ganas, se queda a medio camino

EL JULI EN BAYONA.

ImageEl diestro madrileño Julián López "El Juli" ha paseado tres orejas en su encerrona en solitario en la plaza de Bayona, donde el fallo con la espada en varios ejemplares le han impedido sumar más trofeos.

Abrió plaza un buen ejemplar de Puerto de San Lorenzo, noble y con temple, con el que el de Velilla alcanzó grandes momentos por ambas manos a base de técnica, seguridad y apuesta. Fue una faena emotiva, que el madrileño brindó al novillero Patrick Oliver, alumno de la escuela taurina que lleva su nombre. Sin embargo, el fallo a espadas le impidió pasear un trofeo.

Las dos tenía aseguradas del segundo, un toro noble y con gran fondo de Ana Romero con el que consiguió los mejores momentos de la tarde en una faena con series rotundas ligadas por abajo en ambas manos en la que volcó la plaza con un final de cercanías con varios circulares ligados en trenza. Sin embargo, volvió a pinchar y sólo paseó una oreja.

Tras esos dos turnos, la corrida ha entrado en barrena. Lo hizo con un tercero de Toros de Cortés con genio y sin opciones, con el que abrevió Julián. Tampoco ayudó el cuarto, del Puerto de San Lorenzo, un animal manejable pero de poco fondo, que se acabó enseguida y con el que El Juli trató de sacar agua sin poder brillar.

El quinto no fue un toro fácil, midiendo mucho al de Velilla el de Ana Romero. Sin embargo, El Juli se impuso con raza y autoridad en una faena de apuesta y grandis dosis lidiares y de técnica. Sin embargo, volvió a pinchar su labor, por lo que también se quedó sin premio.

Sin embargo, el madrileño se desquitó con el sexto, de Victoriano del Río, un buen toro con el que sacó artillería pesada: larga cambiada, quite por lopecinas y banderillas antes de una faenón de mano baja, temple, encaje, ajuste y profundidad. Un espadazo puso en sus manos el doble trofeo y, por fin, la puerta grande.

Bayona (Francia). Sábado 5 de Septiembre. Lleno.

Toros de Puerto de San Lorenzo (1º y 4º), Ana Romero (2º y 5º), Toros de Cortés (3º) y Victoriano del Río (6º), bien presentados. Manejable el 1º, noble el 2º, complicado el 3º, desrazado el 4º, exigente el 5º, noble el 6º.

El Juli, como único espada, saludos, oreja, saludos, silencio, saludos y dos orejas.

burladero.com "El Juli pasea tres orejas en una encerrona marcada por pinchazos en Bayona"

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Con una rotunda ovación galante recibieron a El Juli en Bayona. Con otra de sincera entrega lo despidieron cuando lo paseaban a hombros al cabo de dos horas y pico de festejo. Era corrida de único espada. Para conmemorar las diez temporadas consecutivas que El Juli lleva toreando en Bayona. Palmarés insuperable. La corrida fue más compleja de lo previsto. Hubo tres toros propicios y tres que, por raros azares, no tanto. Los propicios fueron de cada uno de los tres encastes que El Juli había elegido para la fiesta: uno de Atanasio, el primero de la tarde, con el hierro de Puerto de San Lorenzo; otro de Santa Coloma, segundo de salida, con el hierro de Ana Romero; y uno de rama Domecq, de Victoriano del Río, que fue sexto y último.
A los tres los toreó El Juli muy bien, pero al primero no le vio la muerte hasta el tercer viaje; al de Ana Romero sólo al segundo embroque; y, en fin, al de Victoriano del Río lo cazó con fe insuperable de estocada algo trasera. Y descabello. Cada una de esas tres faenas se atuvo a razones distintas y en las tres dio El Juli la medida de su inteligencia y su repertorio. Modélica la manera de, en los medios, dominar suavemente en la media altura el noble son pero la fuerza delicada del santacoloma de Ana Romero.
Muy redonda la forma de, sólo en los medios, poderle al precioso toro del Puerto que apareció en la primera escena. Y espléndida, exuberante la exhibición con el noble pero rajadito toro de Victoriano del Río que se soltó cuando, con cinco toros arrastrados, El Juli llevaba de triunfo visible y sonoro tan solo una oreja.
La del toro de Ana Romero. Y cuando acababa de pegarle al quinto, de Ana Romero también, ocho pinchazos sin pasar ni una vez porque, montado, puesto por delante y afilado el pitón derecho, el toro le estuvo esperando todas las bazas. El público de Bayona tuvo un detalle magnánimo. El toro de los ocho pinchazos fue aplaudido en el arrastre, sin razón mayor, y, después del arrastre, le pegaron a El Juli una ovación cariñosísima. E inesperada. Esas palmas de aliento fueron gasolina. El Juli le puso a la gasolina mecha y enseguida la prendió.
El Juli del sexto toro fue el genio de la lámpara. Desbordado, enfurecido, capaz de poner de pie a la plaza entera varias veces: con un quite de lopecinas o zapopinas, con tres pares y medio de banderillas, con una estocada de darlo todo. Y con una faena de hermoso saber qué es lo que hay que hacer con un toro, cuánto, cuándo, cómo y dónde. Despacísimo El Juli. Encajado, embraguetado, a placer. En tandas despatarradas en los primeros embroques tras cites de largo. La primera sorpresa fue abrir faena con uno cambiado por la espalda pero para coserlo con toreo de mano baja.
Fue el descorche de champán, que corrió luego en catarata. La muleta por delante, enganchado el toro, primorosamente embarcado, soltado y vuelto a enganchar. Toreo por abajo, ligado. En el sitio.
Y rematado con los cambiados y de pecho tan del repertorio propio de El Juli, que es el canon clásico.
Redonda la faena hasta que el toro empezó a rajarse. O a pretenderlo. Porque entonces hizo El Juli uso de su sexto sentido: para sujetar al toro y no dejarlo irse a las tablas. En ese muleteo de sujetar apareció de pronto El Juli de rodillas en uno de pecho y tres por delante, que pusieron a reventar el ambiente. La última sorpresa de la corrida. Tras la estocada, un molinete para librar el arreón del toro.
Este rampante final pudo con el lastre de los tres toros jugados justamente por delante, que en corrida de tres espadas no hubieran pesado tanto. El tercero, del hierro de Toros de Cortés, cabezón, en atanasio basto, se frenó primero, se defendió después, se metió por las dos manos. El cuarto, del Puerto, bravo en el caballo pero muy sangrado, se vino abajo y, desinflado, tomaba al paso el engaño sin celo. Metió entre las manos la cara. El quinto, el de los ocho pinchazos, estaba hecho al revés, muy levantado, y, aunque fue toro pronto, y descolgó por la mano izquierda, no tenía golpe de riñones y derrotaba por sistema. Se habría lastimado en una vara con derribo. Espinosa papeleta, como el toro, que se revolvía en un palmo. A este quinto le pegó con la zurda El Juli tandas de tensión. Cuando más emoción había, se arrancó la banda con el inefable Nerva y adiós invento.
De las dos primeras faenas, la del toro del Puerto, construida con mente de ingeniero, no tuvo remate con la espada. La del santacoloma de Ana Romero, cárdeno entrepelado y berrendo, fue una deliciosa colección de invenciones. Lo que hizo El Juli, además, fue lidiar con la sobria precisión de los elegidos. Ni un capotazo que no tuviera sentido. Resolver con el capote los problemas antes de que pudieran sentirse siquiera. Hacerle en el primero al banderillero Pepe Mora un quite providencial tras una caída a merced del toro. Y, como era de prever, hacer alarde de su repertorio tan rico en el toreo de capa. La verónica pura, limpia y severa de salida. Y el floreo de quites de todos los colores.
Chicuelinas, faroles, caleserinas, tafalleras, gaoneras, de frente por detrás, delantales. Medias de llamativa cadencia, largas de traerse toreados hasta el final del vuelo el toro. Hasta una larga cambiada de rodillas para encender el fuego grande en el último toro. Salvo en ese último, no anduvo fina la espada. El final, con ruidosa apoteosis, tapó los lunares. Y dejó en relieve el cuerpo entero del torero largo, serio, capaz. Carácter de hierro, nervios de acero, pulso de seda.

Bayona, 5 septiembre 2009.

Crónica: Barquerito, "El Juli salva una peliaguda prueba"; lavozdigital.es

Galería: "Encerrona del Juli en Bayona". burladero.com Roger Martín