SALAMANCA´10

SOBREROS DE NOTA ALTA  Escribir un correo electrónico
Crónicas 2010

Salamanca gran tarde de torosEl diestro Eduardo Gallo cortó la única oreja del festejo celebrado hoy en Salamanca, una corrida compuesta por tres toreros de la tierra, en la que destacó el interesante encierro que echó la ganadería de El Puerto de San Lorenzo.

Gallo tuvo en primer lugar un toro con clase, pero en el límite de las fuerzas, al que mantuvo muy bien a media altura en una faena técnicamente correcta pero sin eco.

Al cuarto tampoco le sobró la raza, paradito y muy cortito de viaje. Gallo tiró muy bien de él, enganchándolo por delante y obligándole a pasar. Buena faena de Gallo, con muletazos de notable trazo sobre ambas manos, premiada finalmente con una oreja.

"El Capea" también sorteó un primer toro con buen son al que tampoco le sobraron las fuerzas. El salmantino llevó a cabo una faena larga, de muletazos espaciados y de escasa trascendencia. Muchos pases y ningún poso.

En el quinto no hubo tampoco comunión entre toro y torero. Faena de poca historia del "Capea", que contó además con el público en su contra, lo que propició que el trasteo no fuera a ninguna parte.

Siro estuvo muy desigual en su primera faena frente a un toro con más "carbón" que sus hermanos, codicioso y exigente. El hombre estuvo entonado al principio de faena sobre la mano diestra pero acabó desbordado por el animal, sucediéndose los enganchones y el pasito atrás entre pase y pase. Y además se le fue la mano con la espada.

El sexto fue el otro toro importante de la tarde, al que Siro nuevamente se dejó ir. No se acopló, despegado y destemplado, mientras el toro, que se desplazaba pronto, largo y humillado, acabó imponiéndose.

Agencia EFE para BURLADERODOS

 
ESTE GALLO AÚN CANTA  Escribir un correo electrónico
Crónicas 2010

Buena tarde la del PuertoSalamanca (España). Eduardo Gallo paseó la única oreja del segundo festejo de la Feria, una corrida de toros muy justa de fuerzas de El Puerto de San Lorenzo cargada de matices. A favor tuvo la clase y la nobleza de algunos de sus ejemplares aderezada con la humillación y el buen tranco de otros.

Eduardo Gallo sorteó en primer lugar un toro con calidad y nobleza pero justo de fuerzas de El Puerto de San Lorenzo. Gallo no abusó mucho en el capote e imprimió paciencia a raudales en los primeros tercios. Lo muleteó con templanza cuando vio que obedecía a los toques y construyó una faena inteligente hasta que el toro se apagó. La cosa se puso complicada en el momento en que si trataba de levantarle la mano se quebrantaba y si se la bajaba se caía. A partir de ahí poca historia más y momento en el que el torero acortó las distancias.

Saludó vistosamente de capote al cuarto, un toro cinqueño muy hondo que hizo cosas de manso ya de salida. Destacó un quite muy templado del salmantino. Trató de ayudarle mucho en el inicio confiado en que se iba a dejar y ayudando a que el toro se confiase a la par. El del Puerto iba dormido en la muleta y a la salida del muletazo cabeceaba. Gallo tiró del toro  exponiendo mucho y tratando de alargar las embestidas, para estructurar un trasteo muy técnico. Dos estocadas enteras y de buena ejecución firmaron la obra del torero por encima de sus toros.

El Capea sorteó un segundo de la tarde que se empleó bien en el caballo que montaba Carlos Pérez y pareció cambiar de comportamiento a mejor y más suave pero tras tres muletazos de inicio con buen son se vino a menos, se aburrió de embestir y el Capea solo pudo poner la voluntad de moverlo y el buscar que el toreo accesorio tuviese eco en el tendido. Lo intentó con el quinto, un toro que obedeció a los capotes y tuvo la virtud de humillar pero en cuanto El Capea se dispuso a torear echó el freno de mano y se puso imposible, parado y reticente a embestir.

Juan Siro no mató ninguno de los dos toros titulares que se inutilizaron para la lidia al romperse los pitones en el ruedo. El tercero, también de El Puerto y  lidiado como sobrero, fue un toro exigente con el que Juan Antonio Siro realizó un comienzo de faena vibrante que llegó mucho al tendido. No se dejó tropezar y le dio sitio al toro para desengañarlo aprovechando la inercia del animal en los primeros compases de la faena. El toro se puso problemático y deslució la faena por el pitón izquierdo. Lo mató muy mal.

El sexto, otro sobrero de El Puerto de San Lorenzo, fue  un ejemplar de gran calidad que respondió con suavidad y buen son a los toques. Siro inició el trasteo en el tercio pasando al toro templado y ligado por el pitón derecho. A partir de ahí la labor del charro tuvo intermitencias, buenos pasajes con la diestra y otros más tropezados por el pitón izquierdo. Lo mejor el final, un trincherazo, una trincherilla y un cambio de mano con gusto. Volvió a fallar con los aceros y se marchó entre cariñosas palmas de su público.

Crónica de Mónica Alaejos para Mundotoro.com

 
LA CORRIDA DEL PUERTO GANA LA "PARTIDA"SALMANTINA  Escribir un correo electrónico
Crónicas 2010

Salamanca 2010La corrida de Puerto de San Lorenzo se ha impuesto a la terna en el segundo festejo de la feria de Salamanca, donde Eduardo Gallo ha paseado una oreja cariñosa de su segundo toro, Juan Antonio Siro no se ha acoplado con el mejor lote y El Capea ha pasado inadvertido.

Eduardo Gallo se enfrentó en primer turno a un ejemplar bajo de agujas y muy flojo. Tuvo buen son, pero no raza, y la faena de Gallo se basó en la técnica para mantenerlo en pie. Lo mejor fue la estocada, en la yema. Saludó una ovación. El cuarto salió dormido pero llegó con buen tranco a la muleta. Gallo se templó en un quite variado y con la muleta no terminó de cogerle el aire en una faena irregular, con momentos templados sobre la diestra. Un momento de susto al final cuando el toro se quedó debajo, un cierre de buenos remates y otra efectiva estocada pusieron en sus manos una cariñosa oreja de sus paisanos.

El segundo fue buen toro. Al límite de raza, tuvo nobleza y cumplió en un buen puyazo. Capea realizó una faena de irregular trazo, larga y sin demasiado eco ni apreturas, en la que terminó metiéndose en sus terrenos. Mató de media efectiva. El quinto salió también parado y así llegó a la muleta, sin chispa alguna. El Capea brindó al público una faena plúmbea, perfilera y en la que intentó poner ganas ante un público poco receptivo. Lo mejor fue una estocada habilidosa.

Siro toreó dos sobreros y ambos fueron los de más opciones. No se entendió ni acopló con el tercero. El titular fue devuelto al partirse un pitón contra un burladero y el sobrero, de bastas hechuras, rompió a embestir con son por el derecho. Siro dejó una serie aceptable por ese pitón para diluirse después perdiendo pasos en muletazos enganchados y por debajo del toro, antes de matar horrorosamente mal de un bajonazo infame y un descabello.

El sexto embistió largo y con importancia, pese a una tediosa lidia. Siro, que dejó un buen inicio, abusó después de los cites en uve, siempre fuera y con demasiados tirones. Aun así, el toro siguió embistiendo. Y Siro dejó un pinchazo hondo, aunque lo levantó la cuadrilla en dos ocasiones.

Crónica de Jose Antonio del Moral para Burladero.com