Crónicas 2010
UN GRAN PONCE Y UN GRAN PRESIDENTE

LA TÉCNICA Y LA CALIDAD DE PONCE, Y EL VALOR ESPARTANO DE URDIALES, SE VIVIÓ CON INTENSIDAD. LA CORRIDA DEL PUERTO DE SAN LORENZO, GRANDE Y ÁSPERA, TUVO, SIN EMBARGO, UN EJEMPLAR DE BONDAD INFINITA, LIDIADO POR PONCE EN CUARTO LUGAR "CARAALEGRE".
CARLOS ILIÁN. Bilbao, 28 agosto 2010.
El signo de una corrida puede cambiar en un instante. Hasta el sexto toro la tarde tenía el sello de una faena aclamada de Enrique Ponce y el valor de Diego Urdiales en el quinto. Cuando salió 'Yegüizo', de pavorosos pitones y pavorosas ideas, todo lo anterior perdió protagonismo. El toro en menos de cinco minutos corneó de gravedad al banderillero Mario Romero, al que sacó, literalmente, del burladero y a Iván Fandiño en la faena de muleta. El toro había sembrado el terror y había cambiado el semblante de los aficionados.
En la enfermería, el subalterno fue operado de dos cornadas, una por encima de la rodilla y otra en la zona inguinal. El diestro vasco fue intervenido de una cornada en el tercio superior cara interna del muslo derecho. Ambos de pronóstico grave.
Pero antes el toreo, en sus dos versiones, la técnica y la calidad de parte de Ponce, y el valor espartano de Urdiales, se vivió con intensidad. La corrida del Puerto de San Lorenzo, grande y áspera, tuvo, sin embargo, un ejemplar de bondad infinita, lidiado por Ponce en cuarto lugar. El maestro valenciano lo entendió a la perfección, no abusó de sus menguadas fuerzas y compuso una faena densa, liviana, vistosa, bien hilvanada, de mucha brillantez pero sin grandeza. Faltaba el remate de la espada y Enrique, otra vez, se fue a los bajos. El palco solo concedió una oreja entre la ira del público. Pero Matías, el presidente se mantuvo firme. En Bilbao no se pueden dar dos orejas después de un bajonazo. A un gran Ponce le siguió, pues, un gran Matias. Justicia salomónica.
Diego Urdiales sustituyó a Perera que fue baja de última hora por una lesión de médula. Urdiales hizo un toreo templado y reposado al segundo, muy escaso de casta y se la jugó de verdad con el quinto, que exigía medirse mucho. Un toro agresivo y violento ante el cual Urdiales mantuvo la firmeza y el tono, sin dar un paso atrás. Le costó un mundo matar aquel tremendo toro, pero merece el elogio por su torería, impregnada de valor auténtico
Fandiño ya las pasó canutas ante el peligroso tercero y al final no pudo evitar la cornada que llegaría en ese sexto que sembró el terror.










PONCE HA CUAJADO ESTA TARDE UNA HERMOSA FAENA AL CUARTO TORO DE EL PUERTO DE SAN LORENZO. VIVIDA CON GRAN EMOTIVIDAD EN LA TARDE EN LA QUE EL VALENCIANO HACÍA SU PASEILLO 50 EN BILBAO.
CARAALEGRE, EL CUARTO, DE GRAN NOTA SU ENCASTADA NOBLEZA Y SU TRANCO DE PORCELANA. PONCE LO CUAJÓ, SOBRE TODO POR LA DERECHA, EN UNA FAENA LARGA EN LA QUE ABUNDARON LOS CAMBIOS DE MANO, LOS MOLINETES Y VARIAS SERIES EN REDONDO BELLÍSIMAS. LE DEJO TIEMPO HASTA PARA HACER LA PONCINA Y NO LE CORTÓ LA SEGUNDA OREJA PORQUE LA ESPADA CAYÓ BAJA
DE APABULLANTE CUAJO TERCERO Y QUINTO. EL CUARTO, EL MÁS EN TIPO TUVO EXCELENTE SON. SE DEJÓ EL PRIMERO.FUNDIDO EL SEGUNDO; LISTO EL TERCERO, MIRÓN Y ARTERO; REMOLÓN EL QUINTO; MUY PELIGROSO EL SEXTO.