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APUNTES TAURINOS

POEMA A NUESTRO TORO CIGARRO
18 April 2011 17:35
article thumbnail Os mostramos el poema que ha dedicado Ramón Santiago, a nuestro toro CIGARRO, al que Julio Robles cuajó una magistral faena en la plaza de toros de las Ventas en la feria de Sain...
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LORENZO FRAILE, UN GANADERO SEÑOR.

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Los apuntes de David Montero.

Un año más aquí estamos en esta sorprendente y consolidada Feria de Santiago de Santander. Aunque lo venimos viviendo año tras año, todavía hoy sigue pareciéndonos extraño que tarde tras tarde y con el cartel que sea la plaza de toros de Cuatro Caminos se llene día tras día. La que hoy se conoce como la feria del norte trata de servir de modelo en otras muchas ferias que pretenden, como en Santander, que no sólo sea la afición y el público local los que asistan a las corridas, sino que aficionados de toda España acudan como ocurre afortunadamente en esta Feria de Santiago.

Una feria, la de Santander, que poco a poco va consiguiendo metas con respecto a la presencia de los toros que aquí se lidian y a los carteles que el Consejo de Administración con su presidente Constantino Álvarez al frente y hasta este año, porque ha presentado la dimisión, todavía con la presencia de José Antonio Martínez Uranga como asesor taurino. La Feria de Santander, después de Madrid, Sevilla y Pamplona, es la feria más rentable de todas las que se celebran.

Después de ver y saber cómo transcurren otras ferias y el aforo que tuvieron cada tarde sus plazas, la verdad es que poder ver esta plaza de Cuatro Caminos llena una tarde tras otra es algo que alegra y satisface a cualquier aficionado a los toros. Santander, por otra parte, es una plaza que cuida mucho tanto a los aficionados de la tercera edad como a los jóvenes, permitiendo que a través de una feria tan importante y de unos precios especiales los primeros sigan disfrutando y los segundos puedan llegar a ser un día buenos aficionados.

En una feria que tanto los ganaderos como los toreros no quieren perderse por nada, el pasado año un toro del ganadero charro Lorenzo Fraile de ‘El Puerto de San Lorenzo’, se alzó con el premio al toro más bravo de la feria. He dicho y lo repetiré siempre, que Lorenzo Fraile es un ganadero que sufre de verdad si sus toros no le embisten, también que es un ganadero capaz de reconocer la verdad si no lo hacen y, en eso, sin duda se diferencia de la inmensa mayoría.

No se explica, precisamente por ello, que en la corrida que lidió este año en la feria de Sevilla, de los seis toros no embistiera como él hubiera deseado ninguno de ellos. Esta espina la tiene clavada Lorenzo en lo más profundo de su prestigio como ganadero y deseando está tener una nueva oportunidad para poder callar los comentarios de los ‘curritos’, que tanta envidia por una parte y tanto desprecio por otro les han tenido siempre a los ganaderos salmantinos.

En las comidas coloquio que cada mediodía Manolo Molés, el maestro ‘Antoñete’ y un servidor retransmitimos por la cadena SER desde el Hotel Chiqui tuvimos como invitado a Lorenzo Fraile la tarde que lidió en Santander. En esa comida coloquio después de hablar de muchos temas dijo Lorenzo Fraile algo que nos convenció plenamente a todos. Dijo que él, de los 120 añojos que herraba cada año, unos cuarenta los lidiaba como erales y unos veinte en novilladas sin picar.

Esto que al principio puede no entenderse tiene una gran ventaja y el ganadero lo utiliza, lo mismo que las tientas, como una nueva selección. Elegidos los sesenta restantes para ser lidiados como toros, se hace en función a la reata o a la preferencia de sementales. Así, de los sesenta restantes, estas diez corridas de toros que se lidiarán en su día tendrán más posibilidades de embestir que si se lidiaran todas de toros.

En esta comida Manolo intentó que el ganadero nos diera uno o dos números como favoritos de esa tarde. Cuál no sería nuestra sorpresa, al decir el ganadero e insistir en el mismo tema, que no sólo daría uno o dos números, que tal y como había escogido la corrida para Santander, y por ser una de ésas que él en su día separó para que fuera lidiada como corrida de toros, tenían la obligación de embestir los seis.

Ninguno de los presentes, tal y como están las ganaderías, y mucho menos después de haber visto la tarde anterior el juego que dio la de Fuente Ymbro, una ganadería de la apetencia de muchos toreros por los buenos resultados y los buenos toros sueltos que se han lidiado, nos creímos ni por asomo la ‘fardada’ o la plena confianza del ganadero. Sería un milagro, pero lo que sí puedo asegurar es que la corrida, aparte de muy bien presentada, embistió toda. Seis de seis. Impensable, pero cierto.

La corrida tuvo una clase excepcional, y los toros que pastan en El Puerto de la Calderilla del ganadero Lorenzo Fraile, derrocharon bravura y nobleza, cualidades que deberían de tener todos los toros y que los ganaderos buscan con ahínco.

Enrique Ponce le hizo a cada uno de ellos dos faenas en una, Manuel Jesús ‘El Cid’ se reencontró a sí mismo después de lo de Pamplona y malogró una excelente faena con la dichosa espada que tantos triunfos le ha quitado. El casi desconocido Leandro bordó el toreo en dos faenas exquisitas de gusto y temple, con un bellísimo y sentido toreo por bajo, que desgraciadamente como El Cid malogró por culpa de la espada.

En definitiva, una extraordinaria corrida de El Puerto, de Lorenzo Fraile, que si el año pasado se alzó con el premio al toro más bravo de la feria, desde la tarde que sus toros tuvieron un comportamiento ejemplar en la plaza de Cuatro Caminos, este año es el seguro ganador al premio de la corrida mejor presentada y más brava de la feria.

Me alegro que este ganadero charro, al que le jode como a nadie la tarde que sus toros no embisten, haya tenido la gran satisfacción de ver embestir en Santander a seis de seis, algo que es hoy casi casi de ‘aborto’.

Ojalá que Lorenzo Fraile pueda sacarse la espina que tiene clavada de la feria de Sevilla, porque como buen ganadero de bravo y como charro de ley se lo merece. No quiero olvidarme de sus hijos, que allí estaban junto al padre disfrutando con las embestidas de aquellos toros que vieron crecer desde añojos y, que serán seguro, dignos sucesores por su afición y amor al campo, al toro y a la ganadería.

Fuente: La Glorieta, Tribuna de Salamanca.

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