TOROS Y TOREROS OFRECEN UN ESPECTÁCULO DE CALIDAD EN UNA GRAN TARDE EN SALAMANCA.
E-mailJesulín de Ubrique, Serafín Marín y Matías Tejela se reparten seis orejas. Las reses se llevan ovaciones cerradas.
Plaza de Toros de Salamanca, 13 septiembre 2006.
BARQUERITO.
De las doce orejas que llevaban los seis toros del Puerto de San Lorenzo seis acabaron en el desolladero. Otras tantas, en manos de los toreros. Dos por barba. Dos del toro de más estilo de la corrida, el cuarto, se llevó Jesulín pese a cobrar estocada caída; dos del más que notable sexto premiaron el arrojo de una estocada a morir de Matías Tejela; una de cada uno de su lote toro se llevó con algún voto en contra Serafín Marín. Muy largo el palco. Con los toreros. Muy rácano con el ganadero.
Se pidió la vuelta al ruedo para cuarto y sexto por distintos motivos. Los dos fueron en la muleta de excelente condición. Nobleza, temple, prontitud y clase fueron las notas que definieron la corrida del Puerto. Con un paréntesis, el del tercero de la tarde, que protestó en el caballo, se debió de lastimar, mugió no poco, cabeceó mucho al estirarse y terminó por puntear la muleta. No fue toro que se negara ni parara, sino que no le dio el cuerpo. No pararse ni negarse una sola vez: esas dos fueron las notas de propina para esta corrida.
Fue punto y aparte el tercero. Pero, además de eso, no lució lo debido el primero de los seis, más torrencial que los demás. De más picante casta: con muchos pies de salida, de bravo galope, no dejó a nadie estar tranquilo porque era toro a borbotones. Dos varas, con fijeza, con vuelta a la segunda y más ganas de pelea en la segunda que en la primera. A Jesulín pareció sorprenderle tanto toro de golpe y estuvo a punto de ser desbordado. Aunque renunció sin disimulo, Jesulín tuvo la vergüenza de ser generoso con el toro. Jesulín oyó algunos pitos.
El cuarto fue bueno
Recompensa generosa hubo luego. El cuarto, 'Carretillo', de reata de lujo, galopó a lo grande, fue llamativamente pronto, humilló por las dos manos. La actitud del toro, reunidas las manos antes de atacar sin pensárselo, fue de bravo bueno, sin mácula. No pesó tanto como el primero. Era de una seriedad despampanante.
A Jesulín le costó estarse pero le salió de nuevo la vergüenza de torero de los de verdad, y eso bastó. No se escondió el torero de Ubrique, no le privó a la gente del toro. Lo llegó a templar con su antiguo poder, le dio sitio, lo manejó en un solo terreno con mucha autoridad. Prolija faena. Tal vez por la gentileza con que Jesulín trató al toro hubo premio de dos orejas. No de público dominguero, porque Jesulín ha toreado en Salamanca muy bien.
El sexto, que planeó al tomar el capote por los vuelos, cobró y recargó lo indecible en una larguísima vara de casi dos minutos. Fue, junto con los dos de Jesulín, el tercer toro de alta nota. Encelado con el caballo, al que sacó hasta los medios sin pegar ni una sola cornada. A Tejela le costó encontrarle al toro el punto, el modo y el sitio. Pero se acabó encajando. Ciego de ambición, Tejela se fue tras la espada y salió del embroque volteado y corneado. El toro, muy astifino, era uno de los dos más ofensivos.
Buenos salieron los dos de Serafín Marín. Suelto de varas, con ganas de irse, el toro escarbó y reculó. El único de la corrida que lo hizo. Serafín anduvo entre dos aguas. No sabía si atacar y meter mano o si esperar. El quinto, corto de cuello, descolgó admirablemente, apretó en serio en el caballo. Serafín lo llamó y trajo de largo, pecó de atacar en exceso, no terminó de templarse, pero se entregó. Mató con acierto.
Ficha:
Lugar: Salamanca. 4ª de feria. Algo más de un tercio de plaza. Viento en el tercer toro. Lluvia en los tres últimos. Fresco.
Ganadería: Seis toros de Puerto de San Lorenzo (Lorenzo Fraile). Corrida de hermoso y serio remate.
Cartel: Jesulín de Ubrique, leves pitos y dos orejas. Serafín Marín, oreja y oreja protestada. Matías Tejela, silencio y dos orejas.
Agencia Copilsa. 14.09.06. Ver enlace.
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